Ayer, como a la hora del té, me quedé de juntar con una amiga en el Emporio La Rosa (the real Emporio) ese que está en el Parque Forestal. El día estaba algo primaveral, aunque no se qué pasa con este clima, se supone que a esta fecha el sol ya debería estar dominando con su cálida radiación graaaan parte del día, pero no sé, no sé qué pasa… ya como a las seis – sunset- y algo empezó a correr un chiflón heladísimo, que por algún momento maldije la ausencia de mi polerón plomo carretero...
… bueno, siguiendo con mi experiencia en el Emporio. La cosa es que llegamos, para variar estaba llenísimo para poder pedir, aunque afuera en la terraza había espacio hasta para elegir lugar. La cosa es que fui a caja pedí mi helado de Té verde con mango y chocolate araucano, mi amiga recuerdo chocolate araucano y el otro no me acuerdo… - Crap! Mi Alzheimer me avisa cada día que viene en camino, aunque le hecho la culpa a mi déficit atencional- Ya esperando ahí en frente de la niña que prepara los helados (algo colapsada, parecía pulpo la pobre) para decirle lo que quería me doy cuenta que tengo el número 78 y recién el conteo iba en el 62… filo pensé que esta espera iba a ser eterna, pero no, resultó ser lo más choro y entrete… Me paré afuera, entre la entrada y hacia la calle – como en la aduana- , brazos cruzados, miro a mi alrededor, sin exagerar 99% gente entre 25-35 años no más, mas hombres que mujeres. Me aburro de mi lugar aduanero, a eso le sumo un poco de calor la verdad y me voy hacia el rincón del local, quedando justo en frente del cajero – y me paro al lado de un ventilador-en eso me encuentro face to face con una pareja de chiquillas, abrazadas y sobajeándose bien acarameladas (con algo de pudor y conductas algo sutiles acordes a la situación) a veces interrumpían los abrazos y se besaban. Admito que me dio un poco de envidia, que espera más placentera!!!, de pasar de una latosa situación (como yo) mueeeeerto de calor a eso súmale la horda de gente, los garzones entrando y saliendo y yo ahí haciéndoles el quite… y ellas!!! encerradas en su burbuja erótica, a ojos cerrados, sus lenguas como si fuera la única parte del cuerpo que en esos momentos funcionaba… Fue ahí donde me dio la sensación que no había nadie más en el Emporio que solo ellas dos… y yo parado al lado de la maquinita tirando viento…
… Por un momento pensé en llamarte e imitar esa conducta.
… 78, genial!!!
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