
…admito mi irresponsabilidad ya que llego un poco tarde a mi interrogación, OMG!, cuando arribo al templo del pecado bohemio ya mis compañeros estaban todos aprobados… el escenario de felicidad, risas, alegría se hacía notar en sus saludables formas de caminar. Los ojos midriáticos confirmaban aquella situación. Y como yo soy un niño aplicado y mateo me puse de inmediato a sintonizar con mis “amiguis” y comencé a ponerme al día de inmediato!!!... Les cuento que no me costó nada aprobar mi examen. En ese momento de unidad daba lo mismo de dónde éramos, que profesores nos habían formado, si habíamos tenido centros de prácticas más top que otros… Crap!!!, la convivencia de aquella tarde no la cambiaba para nada, todos éramos iguales, abrazados, tomándonos fotos, riendo de cosas tan banales que solo ahí se podían dar, lejos fue el examen más corto que había dado en mi época universitaria.
Todos rendimos de la misma forma, todos estábamos en el mismo lugar… da lo mismo lo otro… como dice mi mamá: “La universidad no hace a la persona, eso viene desde la casa”
¡¡¡Linda experiencia!!!
Este pequeño post se lo dedico a mi amiga Montserrat, Te quiero amiga!!!
Paf! encontre tu blog en el inicio de mi fb :), felicidades :)
ResponderEliminar