sábado, 29 de enero de 2011

Bandera.

Después de haber ido a ahogar mis penas al departamento de una gran persona, ahí en el barrio Lastarria, me fui caminando entre calles y calles, hasta llegar a la Plaza de Armas... pero…
… Antes de centrarme en lo medular de este post, quiero mencionar lo fascinante de esa área del gran Santiago, sus calles llenas de historias, sus librerías con productos prehistóricos, sus cafés para todo tipo de bolsillos y la eterna juventud de sus vecinos a lo Dorian Grey, hacen de este rincón de la cuenca un lugar para explorar y conocer…
Si por esas circunstancias de la vida y principalmente económicas anda por el barrio con poco o nada de dinero no se preocupe!!!, entre al Urriola, Ulises, Casa Lastarria o al espectacular Tambo y retire una o todas de varias revistas GRATIS!, de corte Arte y Cultura. Créame, son realmente útiles y entretenidas con millones de datos y contenidos espectaculares ¡Aproveche los beneficios del buen arte! Justamente gracias a una de las revistas que me robé gratuitamente del restaurant, fue que nació este post. Porque leyéndola, me encontré con una tienda de ropa que daba la opción de ir con tu prenda usada, pero en buen estado y después de una evaluación te dan la opción de elegir una de la misma onda que vende la tienda. Fue ahí, después de leer esto de la tienda de ropa usada, que caminé hasta la Plaza de Armas y visitar mi antigua picadaLa calle Bandera! Que nostalgia, años que no pisaba esas veredas maltratadas, donde la mezcla de culturas y de color se hace notar.
Me acuerdo porque ejemplo, que en primero o segundo año de universidad fueron mis últimas expediciones hacia lo pintoresco y místico de aquel suburbio.
Conclusión…! Mmmmm… Las tiendas y locales no son a lo que ví por última vez, desgraciadamente entraron en el consumismo y en la furia loca por vender. Decepcionado deambulaba tienda por tienda.
Con 5 luquitas (10 box) me llevaba hasta 3 poleras americanas, estilosas y modelo único que, una vez en mi casa las cortaba un poco abajo, ya que debido a la “pequeña” diferencia de somatotipo que tenemos con los gringos, siempre me sobraba un poco tela (Jajaja, detalles).
 La cosa es que ahora con la misma cantidad con suerte te compras una polera y exactamente la misma calidad, estilos y marcas. Realmente una lata. Tampoco digamos que la culpa la tiene el dólar, ni que el barrio se ha puesto más exquisito aumentado los impuestos y patentes, la razón es que se hizo más concurrido, más ventas y más humitos a la cabeza…

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